UN BALCÓN MIRADOR SOBRE EL DURATÓN

La Junta construirá un balcón mirador en la parte trasera del santuario de la Virgen de la Peña.
El pasado 20 de enero, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, anunciaba –en el marco de la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur)– la puesta en marcha del denominado Programa de Infraestructuras Turísticas en Espacios Naturales, que tiene previsto destinar 26 millones de euros (tres millones los aportan las diputaciones) a la construcción de nuevos equipamientos (catorce miradores y un funicular, la recuperación de una mina y de una vía férrea o mejoras en desfiladeros), a la rehabilitación de alojamientos singulares, a la restauración de diversas casas forestales y a la construcción de un camping /glamping (camping con ‘glamour’ para la Guía Repsol). El objetivo, según explicó el propio Herrera, es intentar atraer cada vez a un mayor número de viajeros a esos espacios naturales de toda la comunidad autónoma, así como generar actividad y empleo en el medio rural.
En la provincia de Segovia, el Programa de Infraestructuras Turísticas en Espacios Naturales cuenta con tres proyectos: la construcción de un balcón mirador en Sepúlveda, en las traseras del santuario de la Virgen de la Peña, con vistas a las Hoces del río Duratón (espacio perteneciente al Parque Natural de las Hoces del Duratón); la construcción de otro mirador en Piedras Llanas (Riaza); y la rehabilitación y adaptación para hotel de las casas de Las Campanillas, en El Espinar.
El mirador de la Virgen de la Peña está incluido en la Red de Miradores que el programa impulsado por la Administración autonómica prevé crear. Este espacio se encuentra en uno de los extremos del núcleo urbano sepulvedano, colgado de las laderas que forman las propias Hoces del Duratón. El caserío de este núcleo se extiende procurando la misma cota en forma de ‘Y’ y uno de los extremos es el lugar elegido para la ubicación del balcón mirador, que se internará en el cañón del Duratón para proporcionar al visitante la sensación de introducirse en este bello paraje natural. Se trata de potenciar las cualidades del lugar con un tratamiento de continuidad topográfica y de paseo del conjunto urbano de Sepúlveda que tradicionalmente concluía en el mismo santuario. Con la construcción del mirador, se prolonga ese espacio urbano, que queda dotado de una figura de borde muy poco habitual, como lo es un balcón sobre el vacío de las Hoces del Duratón.
Según fuentes de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, la propuesta desarrolla un tratamiento de paseo accesible que recorre con un amplio arco una de las concavidades de las Hoces, con la posibilidad de finalizar sobre un vacío de sesenta metros de desnivel. Además, permite acceder a un recorrido tradicional de bajada a los pequeños balcones naturales, mediante unas gradas transversales en hormigón que facilitan el acceso y al mismo tiempo proporcionan lugares de estancia o contemplación de senderos hasta el río, con un cruce totalmente adaptado a la topografía y diferenciado con los materiales de pavimentación. El elemento básico en la construcción del mirador es un balcón corrido, que contará con una barandilla ciega de acero corten prevista para dar protección al fuerte desnivel. Combinado con piezas de hormigón prefabricado adaptadas a la topografía, configura el remate urbano de este extremo de Sepúlveda.

balcon-mirador


Con el paisaje
El proyecto, que garantiza la integración cromática y formal en el paisaje natural del entorno, ofrece al visitante la posibilidad de adentrarse en el vacío con un elemento volado de grandes proporciones (más de doce metros de vuelo). Este elemento pasará del acero corten al vidrio laminado, de manera que el último tramo es casi todo transparente, lo cual favorece una fuerte sensación de vértigo y disfrute de una impresionante vista aérea sobre el río Duratón.
El mirador propiamente dicho discurre por un voladizo metálico de chapa microperforada de acero corten, anclada a una base de hormigón armado oculto, con recorrido en sentido de las agujas del reloj, llegando al gran balcón mirador, que desarrolla una plataforma volada de doce metros y medio de largo por cuatro de ancho mediante una viga cajón de metro y medio de canto por un metro treinta de ancho con desarrollo acartelado y rigilizadores internos, también de chapa de acero de distintos grosores.
La propuesta no modifica la topografía. Todos los materiales son desmontables, y en su mayor parte, reutilizables. Incluso algunos de los materiales de pavimentación podrían ser reciclados.


FUENTE:
EL NORTE DE CASTILLA
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Uge eugeniochg

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