RÍOS FUERA DE MADRE

Los desbordamientos persistirán durante la jornada de hoy, en la que se prevén precipitaciones generalizadas que podrían alcanzar hasta los 40 litros por metro cuadrado • Duratón, Eresma y Cega serán los cauces más afectados por las crecidas.


“Únicamente los más viejos recuerdan algo parecido”, decía Pilar Sebastián, de Barbolla, mientras miraba con asombro una enorme balsa de agua situada a la entrada de su pueblo. La misma frase debió de repetirse ayer, una y mil veces, a lo largo y ancho de la provincia. Segovia rebosa agua como llevaba décadas sin hacerlo.
La pertinaz lluvia y los aportes del deshielo han logrado desbordar el cauce de todos los ríos que nacen en la sierra, inundando aguas abajo multitud de tierras, y no solo de la provincia. También de Valladolid y Burgos. Eresma, Duratón, Riaza, Cega, Pirón... todos están fuera de madre. Y, según las previsiones de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), así continuarán en los próximos días.
En vista de que la Semana Santa ha impedido realizar otras actividades de tiempo libre, la visita a un río desbordado se ha convertido en obligada. Antonio Gómez, de Aldealcorvo, llevó ayer a sus nietos al puente de Villaseca, a ver el Duratón. “Nunca lo había visto así”, decía. No lejos de allí, José Luis Rodrigo, de Aldehuelas de Sepúlveda, sostenía que la crecida era “un espectáculo” que dudaba que él volviera a contemplar en su vida.

inundaciones


Pero, más allá de este ‘turismo de inundaciones’, a no demasiados kilómetros, en Burgomillodo (Carrascal del Río), la situación resultaba más problemática. El embalse soltó ayer agua a un ritmo de unos 90 metros cúbicos por segundo, lo que provocó inundaciones aguas abajo y el corte de una carretera, desde Burgomillodo a la vía que lleva al pueblo de Castrillo de Sepúlveda.
Desde ‘Gas Natural Fenosa’, empresa propietaria de esa presa, ayer se insistía en asegurar que la crecida del río había llegado “en el peor momento”, cuando el embalse estaba casi lleno, y que al haberse registrado la noche del martes una entrada al mismo de 140 metros cúbicos por segundo, “hubo que empezar a soltar”. En cualquier caso, dicha explicación no convencía a los vecinos de aguas abajo de Burgomillodo, varios de los cuales insistieron en que el desembalse “debió de comenzar antes”, para que el agua llevara menos fuerza y no anegara terrenos, evitando así daños. La propia alcaldesa de Carrascal del Río, Henar de Pablo, ya había advertido en jornadas previas que la inundación de los terrenos de cultivo generará pérdidas a los agricultores.
Idéntico problema al de estos desembalses “controlados” en los dos embalses del Duratón —el de Burgomillodo y el de Las Vencías— se produjo en el del Riaza —el de Linares del Arroyo (Maderuelo)—. La evacuación, ayer, a una velocidad de 37 metros cúbicos por segundo, anegó numerosas tierras aguas abajo. El presidente de la CHD, José Valín, denunció, según informó Ical, las “presiones” que sus trabajadores han sufrido en los últimos días por parte de vecinos de Montejo de la Vega de la Serrezuela y Fontecén (Burgos), para que no se liberase agua desde Linares del Arroyo, por los perjuicios de tal medida a sus cultivos.
El Cega también continúa desbordado. Y no solo en Segovia. También en Valladolid. El propio Valín, tras las críticas recibidas por la falta de previsión en las inundaciones producidas en Viana de Cega, explicó ayer que el río pasó, en cuestión de horas, de llevar un caudal de 20 metros cúbicos por segundo a 100. “Fue una crecida muy fuerte y muy rápida (...) imposible de controlar al no existir ningún embalse en la zona”, aseguró, añadiendo que “nunca se hubieran producido (las inundaciones) en el caso de que el Cega contase con un embalse”.
Las crecidas de los ríos segovianos continuarán a lo largo de la jornada de hoy. La Subdelegación del Gobierno en Segovia avisó ayer de “precipitaciones generalizadas y localmente persistentes, que podrían alcanzar los 20 ó 40 litros por metros cuadrados, sobre todo en el sur, centro y oeste de la región”. Según las previsiones de la Subdelegación del Gobierno, “esas precipitaciones podrían agudizar los problemas ya existentes en los caudales de los ríos”. Por su parte, la CHD advirtió que “el Duratón, el Eresma, el Cega y el Adaja se verán especialmente afectados” por las lluvias.

Carreteras cortadas
Los desbordamientos de los ríos continúan provocando múltiples problemas en la red viaria provincial. En la jornada de ayer, y además de la mencionada carretera entre Burgomillodo (Carrascal del Río) y la vía que lleva a Castrillo de Sepúlveda, también se cerró a la circulación de vehículos un tramo situado en el término municipal de Carbonero de Ahusín y otro en el de Hontanares de Eresma.
Por el contrario, quedó restablecido el tráfico por la carretera que pasa por Pajares de Pedraza, uno de los pueblos que en mayor medida ha sufrido el temporal. La circulación entre los pueblos de Rebollo y Arevalillo de Cega recuperó la normalidad que había perdido en los días precedentes. De igual forma, también fue abierta la circulación en la carretera de Grajera a Sequero de Fresno, y se pudo acceder a Barbolla, en cuyos accesos se ha formado en los últimos días una gran balsa de agua.



FUENTE:
EL ADELANTADO.COM

Súbelo a Google Plus

Uge

    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 Personas han dejado sus comentarios:

Publicar un comentario