"AMIGOS DEL CONVENTO" APLAUDE LA DECLARACIÓN DEL MONUMENTO COMO BIC

La asociación cultural reclama ahora a las administraciones públicas que asuman su responsabilidad e intervengan para evitar que continúe el deterioro del histórico edificio.

Después de una larga espera, los vecinos de Sebúlcor pudieron leer el pasado 19 de septiembre una de las noticias más esperadas. En el Boletín Oficial de Castilla y León de ese día se publicaba la declaración de las ruinas del Convento de la Hoz como Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de “monumento”. La nueva se propagó como un reguero de pólvora. Y más de uno quiso celebrar por todo lo alto la ansiada novedad.
La declaración fue especialmente bien recibida por la asociación “Amigos del Convento de la Hoz”, una entidad creada en el año 2004 con los objetivos de reclamar la conservación de los restos que todavía permanecen en pie y, al tiempo, fomentar la investigación sobre el monumento y divulgar su historia. “Podemos decir con satisfacción que entre todos hemos conseguido el principal objetivo que nos planteamos”, señala ahora dicho colectivo, en un comunicado remitido a esta Redacción.

Convento-de-la-Hoz

El camino seguido por la asociación para conseguir la declaración no ha sido sencillo. A lo largo de casi nueve años, los socios de “Amigos del Convento de la Hoz” han ideado diversas actividades para mantener viva la memoria del monumento. Quizá la más conocida haya sido la creación de una carrera, “la Senda de los Frailes”, para alertar sobre el grado de deterioro de las ruinas. En sus nueve ediciones, esta prueba atlética ha logrado dar a conocer el Convento de la Hoz y su deprimente estado.
Pero además, “Amigos del Convento de la Hoz” recogió 2.000 firmas pidiendo la declaración del monumento como BIC, publicitando su reivindicación tanto en varias ferias comarcales de Campo de San Pedro como en la romería de San Frutos.
Por si era poco, la entidad editó una revista, que alcanza el número 17, y publicó dos libros: “El Convento de la Hoz. Diario de una investigación”, de Juan Carlos Santa Engracia Blasco, y la novela histórica “La Hoz de la Reina”, de José Luis Hernangómez de Mateo.
En cualquier caso, desde “Amigos del Convento de la Hoz” se sostiene que su labor todavía no ha terminado, y continúa avisando que el monumento “sigue deteriorándose por momentos”. “Tras la declaración de BIC, ¿podemos empezar a soñar con una intervención por parte de las autoridades para sanear la maleza que lo inunda todo?”, se pregunta desde la entidad. Además, este colectivo interpela sobre la posible retirada de los restos de los derrumbes, y aconseja la realización de una intervención arqueológica “para sacar a la luz lo que los años y los derrumbes han sepultado”. “Se podrían consolidar las ruinas actuales y que no siga el deterioro”, añade la asociación, quien concluye mostrando su confianza en que, a pesar de las dificultades que se plantean, “las administraciones públicas asuman sus responsabilidades”.

Historia del monumento.- El Convento de la Hoz tuvo una dilatadísima historia. Fue visitado en repetidas ocasiones por Isabel la Católica, y cuando se produjo a finales del siglo XV un terrible derrumbamiento de peñascos que produjo notables desperfectos, la reina ordenó la inmediata reparación de los daños. También acudió a este convento Felipe II, como demuestra una inscripción: “El Católico Felipe II, Rey de las Españas, vino aquí año 1565, y dio limosna para esta plazuela, y para toda la obra nueva de esta casa”.
Igualmente, cabe destacar que, en el año 1680, Fray Francisco de Salmerón erigió en el convento el primer colegio de misioneros de España. El padre Felipe Vázquez, en su “Historia de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz”, escrita en 1786, indicaba que cada 2 de agosto se celebraba en el convento la festividad de dicha advocación. Las medidas desamortizadoras del siglo XIX supusieron el final del convento. Expulsados los religiosos, la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz permaneció un tiempo en Sebúlcor, hasta que fue trasladada a la iglesia de San Justo y Pastor de Sepúlveda, donde todavía se venera.
Desde la desamortización del siglo XIX, el edificio ha sufrido un progresivo deterioro. Frecuentes derrumbes han contribuido a su actual estado de ruina. Numerosas voces se han levantado en los últimos años solicitando la protección de este enclave.


FUENTE:
ELADELANTADO.COM

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Uge eugeniochg

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